Pinky Promises
Pinky swear- A pinky promise, o hacer una promesa rosada, es el entrelazamiento de los dedos pequeños ("pinkies") de dos personas para significar que se ha hecho una promesa. Después de que los meñiques se han entrelazado, cada persona que jura debe besar el centro de su mano, donde el índice y el pulgar crean un agujero. El gesto puede estar conectado a la creencia japonesa de que las almas gemelas están conectadas por una cadena roja de destino unido a cada uno de sus dedos. (Wikipedia 2017)
Las promesas que se guardan en el corazón son aquellas cuales tienen el poder para afectarnos. Estas nos pueden atormentar o nos pueden hacer más fuertes, maduros. Cuando se hace la promesa de estar ahí para una persona, es mucho más fácil cumplirla cuando esa persona está ahí junto a ti, pero ¿qué pasa cuando no es así? La gente en la calle siempre ha comentado que las cosas siempre tienen un "porqué", incluso tus padre pudieron habértelo dicho en algún consejo. Las personas que aparecen en tu vida, muchas veces son pasajeras y estas siempre llevan un "porqué" marcados en sus personalidades. El problema viene siendo cuando tienes un lugar especial para una que otra persona en el corazón. Esas son la clase de personas, las cuales, has hecho pactos y promesas. Esas son las personas que son un problema sacarse del corazón cuando se convierten en pasajeras. Cuando estas personas se convierten en pasajeras, ya sea por una situación o porque simplemente decidieron marcharse de tu vida voluntariamente, las promesas que se hicieron, lamentablemente, no quedan nulas.
Qué cosa, ¿verdad? Qué difícil es cumplir aquellas promesas que sabes, solo tú las cumplirás. ¿Porqué hacerlo? ¿Porqué perder el tiempo en algo que solo tú cumplirás? Esas son las preguntas que rondan tu cabeza día y noche. ¿Porqué ser fiel a lo que se perdió en sólo segundos? Cuesta tanto entender y encontrar una respuesta a esas preguntas, pero cuando lo haces, cuando las encuentras, sientes como alcanzas lentamente la paz mental. ¿Porqué? Porque la vida da muchas vueltas y cuando piensas mas allá del problema, la razón hace que un rayo de luz aparezca entre nubes grises. La respuesta a todas las preguntas se simple: esa persona, la cual, se fue de tu vida, siempre te necesitará aunque no lo acepte. Esa persona siempre necesitará una mano en los momentos dónde sus pies se caigan y azoten el suelo para que se levante y siga su camino.
¿Pero qué pasa con uno mismo? ¿Quién estará ahí para mi? La clave está en el perdón. Se debe aceptar que, aunque nadie está para uno mismo, hay que estar para otros. Es dar sin querer nada a cambio, ¿porqué? Porque la vida es muy larga para amargarla con resentimientos ajenos. Hay que dejar que el río llegue siga su cauce y aprender a disfrutar el viaje sin cuestionarlo. Después de todo, muchas personas vendrán a tu vida y muchas de ellas se irán. La gente en la calle y nuestros padres tenían razón; todo tiene un "porqué". Sólo respira hondo, dale un respiro a tu corazón y sigue tu camino.
¿Pinky promise?
Las promesas que se guardan en el corazón son aquellas cuales tienen el poder para afectarnos. Estas nos pueden atormentar o nos pueden hacer más fuertes, maduros. Cuando se hace la promesa de estar ahí para una persona, es mucho más fácil cumplirla cuando esa persona está ahí junto a ti, pero ¿qué pasa cuando no es así? La gente en la calle siempre ha comentado que las cosas siempre tienen un "porqué", incluso tus padre pudieron habértelo dicho en algún consejo. Las personas que aparecen en tu vida, muchas veces son pasajeras y estas siempre llevan un "porqué" marcados en sus personalidades. El problema viene siendo cuando tienes un lugar especial para una que otra persona en el corazón. Esas son la clase de personas, las cuales, has hecho pactos y promesas. Esas son las personas que son un problema sacarse del corazón cuando se convierten en pasajeras. Cuando estas personas se convierten en pasajeras, ya sea por una situación o porque simplemente decidieron marcharse de tu vida voluntariamente, las promesas que se hicieron, lamentablemente, no quedan nulas.
Qué cosa, ¿verdad? Qué difícil es cumplir aquellas promesas que sabes, solo tú las cumplirás. ¿Porqué hacerlo? ¿Porqué perder el tiempo en algo que solo tú cumplirás? Esas son las preguntas que rondan tu cabeza día y noche. ¿Porqué ser fiel a lo que se perdió en sólo segundos? Cuesta tanto entender y encontrar una respuesta a esas preguntas, pero cuando lo haces, cuando las encuentras, sientes como alcanzas lentamente la paz mental. ¿Porqué? Porque la vida da muchas vueltas y cuando piensas mas allá del problema, la razón hace que un rayo de luz aparezca entre nubes grises. La respuesta a todas las preguntas se simple: esa persona, la cual, se fue de tu vida, siempre te necesitará aunque no lo acepte. Esa persona siempre necesitará una mano en los momentos dónde sus pies se caigan y azoten el suelo para que se levante y siga su camino.
¿Pero qué pasa con uno mismo? ¿Quién estará ahí para mi? La clave está en el perdón. Se debe aceptar que, aunque nadie está para uno mismo, hay que estar para otros. Es dar sin querer nada a cambio, ¿porqué? Porque la vida es muy larga para amargarla con resentimientos ajenos. Hay que dejar que el río llegue siga su cauce y aprender a disfrutar el viaje sin cuestionarlo. Después de todo, muchas personas vendrán a tu vida y muchas de ellas se irán. La gente en la calle y nuestros padres tenían razón; todo tiene un "porqué". Sólo respira hondo, dale un respiro a tu corazón y sigue tu camino.
¿Pinky promise?

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